Código de Convivencia
Parroquia del Señor del Buen Despacho
Presentación
Los grupos, cursos y actividades de la Parroquia del Señor del Buen Despacho buscan ser espacios de encuentro, formación, crecimiento, servicio y comunidad.
Cada persona que participa contribuye, con sus palabras, actitudes y acciones, al ambiente que compartimos. Este Código de Convivencia tiene como finalidad establecer algunos principios comunes que nos ayuden a cuidar que nuestros espacios sean respetuosos, seguros y acogedores para todos.
Estos principios aplican durante las actividades realizadas dentro y fuera de las instalaciones parroquiales, así como en los espacios digitales vinculados con los grupos y actividades de la Parroquia.
Nuestros principios
Buscamos vivir nuestras relaciones desde el amor, respeto, libertad, confianza, servicio, responsabilidad, honestidad, empatía y caridad, procurando siempre el bien común y la dignidad de cada persona.
1. Respeto y buen trato
Toda persona deberá ser tratada con dignidad y respeto.
No son compatibles con nuestra convivencia las burlas, humillaciones, chismes, descalificaciones, discriminación, agresiones físicas o verbales, acoso, hostigamiento, intimidación, manipulación ni cualquier conducta que atente contra la dignidad o seguridad de otra persona.
Las diferencias deberán abordarse mediante el diálogo respetuoso, procurando soluciones que cuiden tanto a las personas involucradas como a la comunidad.
2. Confidencialidad y confianza
En algunos grupos y actividades pueden compartirse experiencias, inquietudes o aspectos personales. Nos comprometemos a tratar esta información con discreción y respeto y a no utilizar la vulnerabilidad de otra persona como motivo de comentarios, bromas o conversaciones fuera del contexto en que fue compartida.
La confidencialidad no implica guardar silencio ante situaciones que puedan poner en riesgo la integridad o seguridad de una persona, especialmente cuando se trate de menores de edad o personas en situación de vulnerabilidad.
3. Libertad y límites personales
Cada persona vive un proceso diferente y tiene derecho a establecer sus propios límites.
Nadie deberá sentirse obligado a compartir información o experiencias personales que no desee, ni ser presionado para participar en conversaciones, dinámicas o relaciones que no quiera.
Las decisiones y límites personales deberán ser respetados. El consentimiento y el respeto mutuo forman parte de nuestra convivencia.
4. Relaciones interpersonales
Las relaciones entre participantes, coordinadores, voluntarios y demás integrantes de la comunidad deberán desarrollarse con respeto, prudencia y responsabilidad.
Las relaciones personales que surjan entre participantes pertenecen al ámbito privado de quienes las viven. Sin embargo, cuando una situación personal afecte de manera significativa la convivencia, la seguridad o el desarrollo de las actividades, los responsables podrán intervenir en lo necesario para proteger el bienestar de las personas y de la comunidad.
5. Construimos comunidad
Todos somos corresponsables del ambiente que vivimos.
Buscamos recibir e integrar a quienes llegan, evitar actitudes de exclusión, participar responsablemente, cuidar los espacios y materiales y colaborar para que las actividades puedan desarrollarse adecuadamente.
La comunidad se fortalece cuando reconocemos que nuestras palabras y acciones también influyen en la experiencia de los demás.
6. Cuidado de menores y personas en situación de vulnerabilidad
La protección y dignidad de los menores de edad y de las personas que puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad requieren especial cuidado.
Cualquier conducta o situación que pueda comprometer su integridad, seguridad o bienestar deberá ser comunicada a los responsables correspondientes y atendida conforme a los procedimientos establecidos por la Parroquia.
7. Convivencia en medios digitales
Los mismos principios de respeto, prudencia y buen trato aplican en grupos de WhatsApp, redes sociales y demás medios digitales relacionados con las actividades parroquiales.
La información, fotografías, conversaciones o datos de otros participantes deberán tratarse con respeto y no utilizarse para exponer, ridiculizar, molestar o perjudicar a otra persona.
8. Cuidado de la comunidad
Si una persona experimenta o presencia una situación que pueda afectar la dignidad, seguridad o bienestar de alguien, podrá comunicarla al coordinador o responsable correspondiente.
Estas situaciones deberán atenderse con prudencia, discreción, imparcialidad y respeto hacia las personas involucradas.
Cuando la situación involucre al propio coordinador o responsable, deberá poder comunicarse a otra autoridad o responsable de la Parroquia.
9. Testimonio y corresponsabilidad
Como comunidad católica buscamos que nuestra manera de relacionarnos sea coherente con los valores del Evangelio.
No buscamos comunidades perfectas, sino personas dispuestas a convivir con respeto, reconocer errores, reparar cuando sea necesario y contribuir al bien común.
Cada participante es corresponsable de construir un ambiente donde las personas puedan sentirse recibidas, respetadas y acompañadas.
Nuestro compromiso
Al formar parte de los grupos y actividades de la Parroquia del Señor del Buen Despacho, nos comprometemos a respetar estos principios y contribuir a construir una comunidad donde prevalezcan el respeto, la confianza, el cuidado de las personas y el bien común.